sábado, mayo 31, 2008

recaídas

El velo rojo, palpitar innecesario. No natural, sin transiciones.

lunes, mayo 26, 2008

sobre las transformaciones y los cambios

Resumimos esto en un reflejo, un aroma, en la copa envenenada (y equivocada). Extraño padecer el de la tarde (y su costumbre de ignorar).

viernes, mayo 23, 2008

sobre las llamadas perdidas

Es la segunda vez que esta habitación queda desierta. Sus damas se desvanecen en excusas. Tiembla y arde, en silencio.

jueves, mayo 22, 2008

domingo, mayo 18, 2008

minutos antes de dormir a la bestia

La pequeña invasión, el desvelo. Este verano será terrible.

domingo, mayo 11, 2008

todo listo

Así empezó y termino el año. Preparando la distancia, sin muchos detalles siniestros.

sábado, mayo 10, 2008

Estadía de piedra, sofocantes pisos rojos. La constante de partir.

martes, mayo 06, 2008

Bienvenida la desaparición.

sábado, abril 19, 2008

sala de espera

Sobretodo. Lo que mas daño hace es elevar las expectativas, las ganas, mas que la esperanza. Ya veremos.

domingo, abril 13, 2008

Parálisis y salto. Llegar al fin determinado por todas las reacciones y, la incapacidad del cambio, el fantástico temor.

sábado, abril 12, 2008

Dónde estoy?, esperando el desenlace, como las goteras en la cama. Y todas sus historias. Y su vestido tan negro, tan negro, que casi es real.

lunes, abril 07, 2008

Necesidad de nombrar los diferentes estados. Hipoxia, Síncope, Apnea. Estas son las ganas del otro, el de los silencios incómodos.

sábado, abril 05, 2008

Llamaremos esto la sala de espera. Aquí la parte del olvido ( y las malas interpretaciones )

jueves, abril 03, 2008

lunes, marzo 31, 2008

menos

Que terror, orbito mi cuerpo con ojos cerrados, y el corazón a segundos de la falla. Leí mal todos los párrafos, equivoque al escribir las líneas, esto es pérdida de consciencia.

viernes, marzo 21, 2008

rutina

Hay veces en las que esto deja de existir. Otras, la alarma suena y llego tarde. Podría ser hasta lo mismo.

jueves, marzo 20, 2008

martes, marzo 18, 2008

porcelana

Pude escapar, y resbalé. Por un hueco interminable que conduce al mar.

Tu, arreglabas las flores, las regabas un poco y las ocultabas de todo ese sol. Ya no tiene que ser miércoles para tener goteras.